22 de enero de 2013

El cosmos humano

Si la locura hablara, diría tantas palabras incomprensibles como momentos vividos. Como cada momento es "único" e irrepetible, cada palabra incomprensible, también lo es... ergo el delirio mismo de la vida tácita y el recuerdo recelado por la mente socrática, hacen que el lenguaje pierda todo manto de comprensibilidad, y de aprehendimiento. Es decir, nos quedamos sin palabras.
Cada palabra que no pronunciamos es un destello enérgico de una estrella radioactiva que no titila sino que cada vez brilla con más intensidad, o quizás cada vez este más próxima a la tierra, a colisionar con nuestro cuerpos inertes...
El deseo cae al fin, la esperanza y el letargo se hacen agua sobre los manantiales de la riqueza inmoral, aquella que rompe con todo y con nada a la vez... un aire recorre la sala en la que estas, como anunciando la felicidad extrema... ¿Y el pasado? El pasado ya no existe, se esfumó con todo lo demás, con lo que nunca fue, es decir, ¿el presente? Si el presente no es más que el instante, el presente es pasado y lo único que existe es el futuro, pero como no lo podemos precisar, este se nos escapa de las manos.........
Cuantas palabras se disputan el poder, la gloria y todo aquello que a vida le otorga a unos pocos, en detrimento del resto. Pero la realidad es que cualquier cosa que hagas en tu vida: hacelo con convicción.
Lo demás ya no importa, las palabras se esfuman en la hierba al amanecer, el dolor se fue con el rocío de la noche, la noche se apago, y el apagón se hizo luz. La hermeneútica, de la realidad, se acaba con el comienzo mismo de la vida, aquel capullo hermoso que rompe con la estructura pasada y muestra el futuro: la raza humana será lo que quiera ser o no será, humana....

No hay comentarios:

Publicar un comentario