23 de abril de 2010

A punto de acabar

Otra dimensión, escapar. Un segundo, explotar. Un deseo, llegar. Una solución, ¿hay? El aire esta raro, es como si otras sustancias, que no son normales, lo invadieran. Una esencia rara atrapa a todo lo que flota en el aire, es tan difuso ver que ya no puede caminar. Ya no solo están sus piedras en el camino, sino que el aire se vició de piedras ajenas, por eso está tan oscuro y pesado. El momento que tantos esperaban llegó, el desalojo de la sangre propia está cerca, tan cerca que el sabor de ella se siente en sus labios. De un instante al otro la luz aparece y desaparece, pero es confusa... ¿es una guía o una trampa? De todas formas ya no sabe por donde pisar, porque no logra divisar la línea del camino, ese que él eligió.
El espacio que hay entre el destino final y él no es muy amplio, como el de cualquier otra persona, pero es necesario ser preciso en cada instante, en cada milímetro de ese espacio, para aprovechar lo mejor posible el camino. No nos alcanza el hecho de llegar, es poco, es nada quizás. ¿Amistad?¿Amor?¿Yo?¿Tu?¿Él?¿Qué no plantearse a esta altura del viaje? Todo está librado al azar, por suerte que ya lo eligió así. Y todo esto es tan ínfimo en cierto punto que debería dejar la bobera de lado.
"Basta, basta, basta, BASTA", la cabeza va a explotar. La máquina no da para más. El tren está a punto de descarrilar. Si no es capaz de controlar esto, lo que vendrá será letal. Un punto final.

1 comentario:

  1. no podemos controlar muchas cosas que nos rodean y que son muy importantes,otras insignificante dominamos muy bien,hay muchas piedras en el camino,hay pocas direcciones y vías de escape,quizás lo mas facil es tirarse del tren antes de que descarrile,borrar,enterrar y pasar de nuestros problemas para dejar vivir nuestra mente en paz.

    ResponderEliminar