7 de diciembre de 2009

Opuestos y complementarios

Cuando uno se detiene en el tiempo, logra conectarse con ciertas partes que nunca lo había hecho. Puede conectar mente y alma, algo que, a veces, es como agua y aceite. Uno nunca sabe lo que puede suceder en esos momentos, ni como va a reaccionar, solo sabe que es un momento de paz, de reflexión de, quizás, el pensamiento del alma.
Nada queda librado al azar en la razón, pero el alma juega libremente, son opuestos y también complementarios. Bailan dentro nuestro cumbia y rock and roll, salsa y reggaeton... uno nunca sabe con que se va a salir el alma, pero la razón está algo encuadrada en movimientos predecibles, como una partida de ajedrez contra un partido de fútbol. Realmente no se sabe que es lo que el alma piensa, ni lo que siente la razón, todo un misterio, como si Bob Dylan hiciese canciones de amor y Elton John de protesta. No digo que lo vayan a hacer mal, pero no va a ser lo mismo que si Bob hiciese sus canciones de protesta y Elton las de amor.
Quizás todo en la vida tenga una razón, pero eso yo no lo sé, y no necesito saberlo. El azar, la espontaneidad, la libertad, son cosas que nadie me va a quitar. Y el amor es así, es espontáneo, libre y azaroso, nunca se sabe con que se va a salir. ¿Cuántos caminos debe un hombre recorrer antes de ser llamado hombre? La respuesta esta soplando en el viento...

1 comentario:

  1. chabon, lei el titulo , pense en finoccio y mire para atras esperando q estuviera ella, me asuste y no se porque no llore

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